The End

Nuria intentaba ser Mónica Naranjo porque nunca tuvo personalidad, los padres de Nuria se la arrancaron de cuajo cuando aún era una niña y la guardaron en un tarro para siempre. Aquella noche Nuria estaba gorda de alegría como casi todas las noches. Nuria infló con tanta emoción los estribillos que los explotó hasta llenar de pringues todo el karaoke. Todos quedamos con la cara de idiota que se nos queda después de oir a Nuria, después de aquellas impostaciones postizas cubiertas de gruesos chorreones de emoción. Nuría bajaba deprisa de la especie de escenario con el romanticismo que se le salía -de tan vivo- por la boca, colgando, mientras se dejaba asomar toda una trayectoria inútil por los lindos ojillos de esta Nuria cada vez más decidida a dedicarse a la cosa lírica. Entre los tartamudeos de nerviosismo descifraba de los labios de Nuria la curiosidad por mis sensaciones después de sus latigazos vocales, si valía la pena seguir, si quizá podría presentarse al casting. Yo andaba en esos días buscando una voz con estilo para mi orquesta, pero obviamente Nuria no era lo que yo estaba buscando. Nuria no suele aceptar un no por respuesta, y comienza a quitarse el vestido y a introducir suavemente su lengua en mi boca, mientras me desabrocha sutilmente la bragueta prácticamente sin darme cuenta, cuando el dueño del karaoke interrumpe el idilio dejando caer fuertemente sobre la mesa otro vaso de ron muy sofocadamente entre ambas miradas, con las venas de los ojos a punto de explotar y un sudor frío y tembloroso casi imperceptible que comienza a contagiarse. Nuria y yo nos vamos a los servicios y nos lamemos los sudores mutuamente. Nuria folla como pocas, si bien canta también de un modo bastante único. El dueño del karaoke no puede más y se enchufa otro compás de coca en una esquina bien disimulado. El dueño del karaoke es el padre de los cinco hijos de Nuria. La camarera -hija de Nuria- me sonríe y me da otro beso, mientras Nuria no para de jugar en mi entrepierna. El dueño del karaoke no puede más y se pega un tiro en los servicios. La camarera y yo descuartizamos a Nuria y nos vamos a cenar, a ver de qué modo podemos finalizar la película.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s