Efectivamente Nano ya estaba hasta las pelotas. El mundo entero se había dado cuenta que Nano ya no podía más y tampoco prefería seguir. Nano lo único que quería era colgar de la entrepierna de Ana, esa fresca apertura que dejaba Ana tan suciamente abierta cada vez que íbamos a patinar. Nano estuvo fingiendo como un gran poeta que es que la perdición en sus rutinarios días de invierno era la entrepierna de Ana, la vecina del quinto. Todos los vecinos y vecinas sabían de su absoluto deseo por follar a Ana del modo más sucio que se pueda imaginar, pero Nano se entretenía constantemente en destruir cualquier atisbo de realidad con estos pensamientos del vecindario, tan reales y tan incómodos para Nano. Nano trabajaba en la cafetería que había después del quiosco, donde la madre de Ana vendía periódicos y chucherías. Fue una vez que se acercó Nano a por un paquete de cigarrillos que escuchó a la vecina comentar con otra que Ana solía ir a patinar a la bolera, que en el pueblo quedó en segundo lugar el año pasado. De este modo solían encontrarse en la bolera Ana y Nano, a Nano le gustaba esta casualidad pretendida. Ana patinando era realmente sucia, y a Nano le excitaba esa particular forma de abrirse de piernas de Ana, ese lenguaje en el silencio del continuo rechistar del hielo, esa conversación en silencio que destilaban las miradas de Ana con Nano. Ana no era del todo esa sensación de belleza que a Nano le hace enloquecer, pero no estaba mal para el invierno, hacía frío y en ese momento Ana era todo siempre. Nano pide un batido para Ana, que contenta le regala un beso mientras se le dilatan las pupilas. Nano está un poco harto ya de estos regalos breves que Ana le procura cada vez que le apetece o cada vez que quiere algo de Nano sin decírselo. Esta vez no eran ninguna de estas dos intenciones, era en agradecimiento por el batido de chocolate sin más, por lo que Nano agarra furioso de la mano a Ana que no comprende nada, la encierra en los servicios de la bolera y le hace el amor, mientras Ana se pone perdida de helado y gemidos y Nano no para de limpiarle el chocolate, mientras le come las tetas sin compasión, mientras Ana en mitad de un gemido eterno experimentando las nuevas sensaciones en su entrepierna, en los servicios de la bolera, donde entrenaba cada tarde para la competición local.
Nano ya no podía más
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Publicado por Miguel Pérez
Millions of streams accumulated on major music platforms (Spotify, Amazon Music, among others) endorse the exquisite inspiration of Miguel Pérez (Málaga, 1976), who has established himself in recent years as an undisputed reference in contemporary minimalist neoclassical music. Among other recent milestones, his music has been selected three times for Spotify’s prestigious Peaceful Piano playlist. His first contact with music took place in the Banda Juvenil de Música de los Colegios Miraflores y Gibraljaire in Málaga, an ensemble to which he dedicated his first compositions. He later graduated from the Conservatorio Superior de Música de Málaga, obtaining degrees as a Professor of Solfège, Music Theory, Transposition, and Accompaniment, as well as a Higher Professor of Tuba. Since 1990, he has composed in a wide variety of formats, publishing and premiering works worldwide, writing music for radio, television, film, and all kinds of performances. At the same time, he has recorded numerous albums featuring his original compositions, with a particular emphasis on those dedicated to his favorite instrument, the piano. Based in the Canary Islands since 2007, and after more than three decades fully devoted to musical composition and performance in its most personal sense, he currently dedicates his time exclusively to teaching, serving as Head of the Music Department at IES Santo Tomás de Aquino on the island of Fuerteventura. More at http://www.miguelperez.es Millones de reproducciones acumuladas en las principales plataformas musicales (Spotify, Amazon Music, entre otras) avalan la deliciosa inspiración de Miguel Pérez (Málaga, 1976) que se ha consolidado en los últimos años como referencia indiscutible de la música neoclásica minimalista contemporánea. Entre otros hitos recientes, cabe destacar que su música ha sido seleccionada hasta en tres ocasiones para la prestigiosa playlist Peaceful Piano de Spotify. Su primer contacto con la música se produce en la Banda Juvenil de Música de los Colegios Miraflores y Gibraljaire de Málaga, agrupación a la que dedica sus primeras composiciones. Posteriormente se gradúa en el Conservatorio Superior de Música de Málaga, obteniendo los títulos de Profesor de Solfeo, Teoría de la Música, Transposición y Acompañamiento, y Profesor Superior de Tuba. Desde 1990 compone en muy diferentes formatos que publica y estrena por todo el mundo, escribiendo música para radio, televisión, cine, y toda clase de espectáculos. Paralelamente registra numerosas grabaciones con toda esta música original, destacando especialmente aquella dedicada a su instrumento predilecto, el piano. Afincado en Canarias desde 2007, y después de más de tres décadas dedicadas plenamente a la composición e interpretación musical en su sentido más personal, actualmente invierte su tiempo exclusivamente a la labor docente que desempeña como Jefe del Departamento de Música del IES Santo Tomás de Aquino en la isla de Fuerteventura. Más en http://www.miguelperez.es Ver todas las entradas de Miguel Pérez
