Retrocede su llanto

En los ojos se guardaba sus lágrimas
que retrocedían en el tiempo
y su sonrisa era un piano
que por las noches le contaba secretos.
Sara no para de llorar por la república
mientras se restriega rebozada en aceites aromáticos
buscando consuelo en las refriegas con sus clientes
de un siglo que no es para Sara
que se ha pintado dibujos en el estómago
para distinguirse
para sus clientes
matriculándose el culo con el más hermoso de los tatuajes
buscando lo que la haga retroceder en el tiempo
un misterio
como cuando retrocede su llanto años atrás
que hasta un lugar donde jugar al ajedrez
sin pedir demasiados permisos municipales…

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